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{ martes, junio 26 }

Antes de la cura

Hablando al techo blanco y a los tubos
te dijo y no lo olvidas:

                                 —Mira, Pili,
que es que es el porvenir como un ventano
en la oscura salita que es la vida
de una persona a veces.
Le faltan las cortinas, los postigos,
y entra tenue la luz y entra la bulla
de un mundo que no existe y nos distrae.

Pero acuérdate, hija, de tu abuela
cuando duela pensar hacia el futuro:
tú puedes decidir (y eso es la suerte)
si echar la vista afuera, a lo que viene,
si pierdes o no el tiempo allí asomada.

Es mucha la faena de los días, tú lo sabes,
pa andarse echando cuenta de pamplinas.