{ miércoles, octubre 27 }

[V] siesta refugio

     dejando caer ya sin ver dónde cae el libro que leía, la metaforista ser humana es vista como un mármol que respira y duele
     nada de la luz en la ventana y se sueña en cuanto puede rápido ataque de caballos o proa compañera de delfines que se elevan
     concreta en su frente vacía proyecta su cine de verano y terapia de ocupaciones en cadena y consecuencia
     abstracta destila tras la mano que perdió asidero en el libro que se arruga para siempre y olvida ahuyenta abandona

{ jueves, octubre 14 }

El teñidor industrial

    En París, bajo un cielo bajo y sin arañas (donde araña es metáfora de metáfora), guardada en el Museo de Pesos y Medidas, reside la medida estándar de la poesía. Mide la poeticidad en general. No tiene una unidad en la que expresarse todavía: los científicos discuten entre el petrarco o la musa, el inspirón, la lira.
    Resultará utilísimo para la Ciencia el dotarnos de capacidad para medir un poema en decimusas, o un libro en hectopetrarcos. Las editoriales podrán fijar umbrales de publicación en inspirones, y establecer luego el precio de los libros según su poeticidad.
    Las escuelas de poetas podrán examinar con rigor a su alumnado, y por fin habrá algo de objetividad en los premios literarios. Este proceso de cientifización de la poesía estará estrechamente animado por las Reales Academias de la Lengua, y culminará en la obtención de un método sistemático de generación y evaluación de versos. Gracias a ello, y entre otras cosas, se podrá revisar exhaustivamente la bibliografía para catalogar y reclasificar los libros según estos criterios científicos. El ránking de todos los poemas escritos en castellano.