{ martes, agosto 23 }

silba la guerrilla
poema amigo (del poema hostil)

  bajan las partisanas por el margen
  del sentido fijado por la torre
  vigía de comercio y sentimiento
: bajan silbando

  mudan los uniformes determinan
  descalzarse la brega en el umbral
  sonreirse aunque afuera todo muera
  entre el odio agostado de las otras
  (
    pero aquí
    el odio ya es basura tras la puerta
    por perros disputado por las pobres
    verdaderas e indignas mercenarias
    que se dan al furor y no asimilan
    ese hurto zafado que divide
  
)

  ¡viva vivir...
  cantan luego las nuestras
  ¡viva beber...
  claman viviendo juntas
  ¡viva lo verde del monte... e inclusive
  vivan sin odio las otras personas
  víctimas todas del mismo trabajo


—No se dan, no, las guerrilleras:
ya no se dejan engañar—.